Traumas

Traumatismo Craneoencefálico

Las lesiones en la cabeza varían de severidad de acuerdo a la profundidad de su localización. Las más superficiales son las lesiones del cuero cabelludo, tales como abrasiones (raspaduras) y laceraciones. Estas últimas pueden requerir sutura con cierta frecuencia. Los golpes en la cabeza que no producen pérdida de la conciencia son usualmente de bajo riesgo y no dejan secuelas neurológicas de ningún tipo. En pacientes ancianos el cerebro ha perdido volumen son lo cual se produce una separación de la superficie del mismo, del hueso del cráneo. Esta separación hace que una pequeñas venas que van del cerebro al cráneo se estiren y puedan romperse con cualquier movimiento o golpe de la cabeza produciendo así un sangrado que puede repetirse en el tiempo, con lo cual se acumula un coágulo de sangre entre la capa que recubre el cerebro (duramadre) y el cerebro. Esto se denomina un hematoma subdural crónico y puede presentarse hasta 3 meses después de un trauma menor o mayor en la cabeza. El paciente comienza a presentar cambios de comportamiento, debilitamiento de un lado del cuerpo, deja de hablar, habla incoherencias o habla y no se le entiende, no controla sus esfínteres (se orina, por ejemplo), duerme todo el día.


Cuando un paciente se golpea en la cabeza y pierde el conocimiento, recuperándolo después de unos segundos o minutos, se denomina una conmoción cerebral. El paciente puede presentar amnesia, es decir no recuerda ningún evento ocurrido minutos u horas antes del trauma hasta unas horas después. Muchos preguntan con insistencia “qué me pasó?”, por qué estoy aquí?” Si se realiza una tomografía axial computarizada (TAC) del cráneo, no se evidencia ninguna lesión y el paciente puede ser dado de alta prontamente.


En ocasiones el traumatismo es más fuerte y el paciente presenta fracturas en el cráneo (sin no tienen una herida acompañante de cuero cabelludo o si no están hundidas no se realiza tratamiento), hematomas epidurales o subdurales (un hematoma es una colección de sangre), contusiones cerebrales (sangrado dentro del cerebro) o lesiones difusas, es decir en todas las células del cerebro. Casi siempre se acompañan de inflamación, la cual se denomina edema cerebral. Si el paciente continúa inconsciente cuando llega al hospital se deben suministrar medicamentos para dormirlo e introducir un tubo en la traquea. Esta medida hace que el cerebro consuma menos energía y así, la inflamación disminuya.

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