Enfermedades de Columna

Dolor Lumbar

Es una de las entidades más frecuentes y una de las principales causas de incapacidad laboral. La columna vertebral está formada por 33 vértebras unidas entre sí a nivel de las articulaciones. En estos puntos de unión se encuentran los discos intervertebrales y los ligamentos. Las vértebras unidas, forman hacia la parte posterior de las misma un canal en donde se encuentra la médula espinal y, en la región lumbar (espalda baja), se encuentra las raíces nerviosas que van a las extremidades inferiores. Hay uan serie de músculos que ayudan a sostener la columna vertebral, no solo los de la espalda, sino también los del abdomen anterior, los glúteos y los muslos. Si un grupo de músculos se debilita provoca un imbalance que se manifiesta con dolor en la región lumbar o muslos.


La mayoría de dolores lumbares se producen por problemas musculares y se tratan con medicamentos, rehabilitación (que incluye fisioterapia, cambios de hábito, etc) y reposo.


Con el paso de los años, se produce un desgaste natural de los huesos y articulaciones. Si hay ciertas condiciones como obesidad, imbalance muscular, malas posturas, etc, ese proceso de desgaste se acelera. Los discos intervertebrales son como amortiguadores de la carga entre vértebra y vértebra. Estos contienen un 90% de agua. El proceso de de desgaste natural hace que pierdan agua, disminuya su altura y, en algunos casos, el disco se salga de su sito. Esto se denomina hernia discal. Ocasionalmente ese disco desplazado de su lugar comprime una raíz nerviosa, generando un dolor que se refleja en el sitio a donde la raíz va. Usualmente el dolor baja por la parte posterior de la pierna, como corriente, desde el glúteo hasta el pie (tobillo, dedo gordo, empeine). Este tipo de dolor se ha denominado ciática.


Las hernias discales se tratan de igual forma y en un 80 a 90% de las veces no requieren cirugía. Cuando un paciente presenta dolor persistente, tipo ciática a pesar del tratamiento médico (que dura en promedio 4 a 6 semanas), se indica cirugía, en la cual se hace una pequeña incisión en la espalda, proyectada en el sitio de la hernia de disco, se reseca una pequeña porción de hueso para llegar hasta la raíz nerviosa comprimida por el disco. En cirugía se retira el fragmento de disco que se ha salido y se retira el disco enfermo del espacio entre una vértebra y la otra.

Alguna de las estructuras que unen las vértebras se vuelven más grandes (hipertrofia) para tratar de mejorar la carga excesiva, pero estrechan el canal por donde van las raíces nerviosas de las piernas, produciendo así un cuadro llamado canal lumbar estrecho. Las personas que presentan esta enfermedad, presentan constantes dolores en las extremidades inferiores, como “corrientazo”, quemazón o adormecimiento que suele empeorar al caminar unos metros, obligándolas a detenerse unos minutos para sentir mejoría. A veces, la degeneración es tal que las articulaciones se vuelven incompetentes y una vértebra se desliza sobre la otra. Esto constituye una espondilolistesis, la cual, muchas veces no causa mayores síntomas, pero otras, produce dolores de espalda muy limitantes, que limitan los movimientos de la espalda baja.


El canal lumbar estrecho que produce síntomas y limitación muy importante se trata con cirugía, la cual consiste en retirar una porción de la vértebra que se llama lámina (laminectomía), para que las raíces tengan suficiente espacio.

Otras alteraciones dolorosas son el síndrome facetario y el dolor lumbar discogénico. En el primero, las facetas (unas pequeñas estructuras de hueso que ayudan al sostén y movimiento de la columna y mencionadas arriba cuando se mencionó la hipertrofia), se inflaman y producen dolor, debido a la sobrecarga a la que se ven sometidas. El tratamiento de este problema es un espectro que incluye la terapia física y antiinflamatorios, el bloqueo (inyección de un medicamento antiinflamatorio con anestésico directamente en las facetas), la destrucción de sus fibras nerviosas por medio de ondas radiofrecuencia (sin nervios no hay dolor) y la cirugía, en la cual se pegan por medio de tornillos o artefactos metpalicos las facetas para evitar su movimiento.

En el segundo transtorno (dolor discogénico), la molestia se origina principalmente dle disco intervertebral. su diagnóstico se hace por sospecha clínica, imágenes diagnósticas y una prueba llamada discografía, en la cual se inyecta un líquido en el disco posiblemente enfermo y en otro posiblemente sano (como testigo para comparar), para tratar de reproducir el dolor. Si esto se produce se considera que el dolor es de oirgen discal. Su tratamiento es con radiofrecuencia (destruir los nerivos que trasmiten el dolor) o con cirugía en la cual se insertan dispositivos en el espacio del disco para pegarlo e impedir su movimiento o se colocan tornillos en las vertebras para fijarlas o ambas, dependiendo de cada caso.

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